El síndrome de Tourette, enfermedad neurológica que se caracteriza por movimientos crónicos de algunas partes del cuerpo así como sonidos y palabras involuntarias.

El síndrome de Tourette se puede detectar, generalmente, en la niñez. Afecta más a los niños que a las niñas y se caracteriza por movimientos, gestos o sonidos repetitivos, que pueden ser más o menos graves pues interfieren en la vida cotidiana de las personas que lo padecen. Aunque el síndrome de Tourette se suele detectar en una edad temprana, es en la adolescencia cuando se agrava, volviéndose en más leve en las fases de madurez.

Diferentes movimientos involuntarios graves o leves

El síndrome de Tourette generalmente empieza a manifestarse en la persona enferma con movimientos en la cabeza y cuello, extendiéndose más tarde a diferentes partes del cuerpo incluyendo olfateo reiterado, repeticiones de palabras o ruidos en la garganta, como el carraspeo continuo e involuntario, decir palabras soeces sin motivo o repetir lo que se escucha a otra persona.

MEDI-OFFICE, Servicio de Atención Telefónica para Profesionales de la SaludUna observación de los tics que padece el individuo determinará si estos son graves o leves, aunque si los movimientos repetitivos son moderados, pueden llegar a ser graves. A algunas de las personas que padecen este trastorno crónico se les puede detectar pues presentan además distintos comportamientos como hiperactividad, actos compulsivos, depresión, obsesión, ansiedad y déficit de atención.

En otras fases del síndrome de Tourette, es posible para algunas personas reprimir los tics o encubrirlos, aunque para otras el hacerlo les lleva a padecer ansiedad; en cualquier caso, ninguno de los tics que se pueden detectar en el síndrome de Tourette son voluntarios.

Detectar los movimientos crónicos graves

Son los neurólogos quienes saben cómo detectar la enfermedad y no determinan un diagnóstico hasta que un paciente no ha padecido durante un tiempo mínimo de un año los síntomas, pues este síndrome es una enfermedad compleja y neurológica cuyas causas se desconocen, aunque se sabe que provienen de un funcionamiento anómalo en ciertas partes del cerebro, dificultando la conexión del sistema nervioso.

Los medicamentos denominados neurolépticos se prescriben al detectar las manifestaciones y si el conjunto de síntomas llega a provocar una incapacidad en la vida cotidiana de las personas enfermas, aunque no hay un medicamento eficaz para todas ellas ni que elimine la enfermedad. Pero por ejemplo, el realizar actividades que no provoquen ansiedad ayuda a las personas a las que se les ha podido detectar el síndrome de Tourette.

Fuente: www.utilidad.com

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