Relajar la mente y el cuerpo es sencillo si se siguen algunos ejercicios de meditación, en los que la respiración es el factor principal.

La constante tensión que se apodera de la sociedad actual en general viene siendo un problema para cualquier individuo. Sobran las preocupaciones y falta el tiempo para dedicarlo a uno mismo. El estrés generado atenta contra la salud de todos. Cada día son más los que recurren a ejercicios de meditación para combatirlo.

Lo imprescindible para comenzar

Primero se buscará una posición para descansar el cuerpo, acomodándose poco a poco hasta llegar a una verdaderamente confortable. Nadie sabrá mejor que uno mismo cuándo está cómodo.

MEDI-OFFICE, Servicio de Atención Telefónica para Profesionales de la SaludUna vez acomodados, los ejercicios de meditación comienzan siempre por la respiración. Se buscará que ésta confluya con el ritmo cardíaco. Empiece inhalando por la nariz y exhalando por la boca, al ritmo que sea necesario, pero sintiendo cómo cada bocanada de aire renueva los pulmones y nos llena de energía.

A continuación, respire profundamente, aflojando gradualmente al final de la inhalación hasta que ésta se desvanezca y exhale hasta vaciar los pulmones de aire. Será como si la respiración fuese un objeto que lanzado hacia arriba va perdiendo velocidad hasta suspenderse un instante en el aire, para luego comenzar a caer.

Al exhalar hay que advertir la descompresión del cuerpo entero, visualizando en lo posible una caída libre. La idea es concentrarse netamente en la respiración para desplazar toda otra idea en la mente. Esta liberación de pensamientos es imprescindible para llevar a cabo ejercicios de meditación.

Lograr la respiración adecuada demandará su tiempo. Se aconseja dominar este punto con paciente práctica para poder avanzar un poco más en la experiencia de ejercicios de meditación.

Un poco de movimiento

Una vez que se haya dedicado el debido tiempo al ejercicio de la respiración se podrán agregar movimientos con la cabeza. Es justamente la zona del cuello y cabeza donde se acumula mayormente la tensión.

Los movimientos serán circulares y sincrónicos con la respiración, que debe mantener su ritmo en todo momento. Recuerde mantener la posición inicial de cuerpo (confortable y relajado).

Se comenzará con movimientos en forma de semicírculo. Lleve la cabeza hacia atrás y volver hacia adelante. Luego, el mismo recorrido hacia el otro lado y nuevamente hacia adelante. Por ultimo, realice el movimiento anterior pero completando el círculo, hacia un lado primero y hacia el otro después.

Para todos los ejercicios de meditación será conveniente recordar la respiración en primer lugar, además de mantener la mente despejada de todo pensamiento que interfiera.

Fuente: www.utilidad.com

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies